Yoga postura de relajacion.Savasana

Con la practica regular de posturas y ejercicios Yoga, puede experimentar los beneficios de la atención plena, de enfocar a su conciencia en el momento presente, de notar y aceptar lo que está sucediendo ahora mismo sin juicio o reacción. Y, sin duda, todo esto hara que se siente mucho mejor fisica y mentalmente.

La atención plena es algo que los meditadores budistas cultivan. Y es algo que tambien practican todos los estilos que enseñan yoga, a menudo a través de aplicar un mayor énfasis de la conciencia en la respiración.

Últimamente, muchos han descubierto los beneficios de la fusión de la contemplación plena junto con los asanas o posturas de yoga,y han comenzado a ofrecer algo que podríamos llamar yoga consciente.

Todo esto esta aplicado a las enseñanzas mindfulness budista tradicionales para la práctica de asanas. En las clases se utilizan como una forma de reforzar la presencia y la conciencia no sólo cuando se esta realizando la postura,sino también cuando se finaliza, lo que en última instancia, puede hacer que todos sus conflictos, confrontaciones y distracciones vayan desapareciendo.

Cuando realmente cultivamos la atención plena en el Yoga y su práctica, casi naturalmente comienza a filtrarse la tendencia a liberar y tranquilizar la mente eliminando el bullicio de sus pensamientos.

Savasana es una de las principales posturas de meditación enseñado por el Buda ideales para practicar el yoga conciente o con atencion plena,es decir el Mindfullness Yoga

La relajación es una de las fuentes de energía que el ser humano tiene a su alcance. Es una gran técnica de excepcional importancia practicada desde hace siglos y especialmente interesante para aliviar la tensión neuromuscular, tranquilizar la mente y las emociones y prevenir el estrés y un buen número de trastornos psicosomáticos.

Se requiere tenacidad y paciencia, pero los logros que pueden obtenerse con esta postura son sumamente interesantes. La relajación no solamente beneficia el organismo, sino que purifica la mente y facilita la interiorización y el encuentro consigo mismo.

Como ejecutar la postura

1. Seleccione una habitación lo más tranquila posible, en la semipenumbra.
2. Elija una superficie que no resulte excesivamente blanda ni excesivamente dura, por ejemplo, una manta doblada en cuatro, una moqueta o una alfombra.
3. Adopte la posición de decúbito supino, es decir, extendido sobre la espalda. Sitúe la cabeza en el punto de mayor comodidad. Las piernas quedan ligeramente separadas y los brazos a ambos lados del cuerpo, con las palmas de las manos hacia arriba.
4. Cierre los ojos, pero sin crear presión sobre los párpados.
5. Regule la respiración. Una respiración pausada y nasal, incluso preferiblemente abdominal, es la más conveniente.
6. Sienta los pies y las piernas y afloje los músculos de estas zonas. Todos los músculos de los pies y de las piernas se deben ir poniendo flojos, muy flojos, relajados, más y más relajados.
7. Tome consciencia a continuación del estómago y del pecho. Afloje todos los músculos del estómago y del pecho. Siéntalos más y más flojos, más y más relajados.
8. Revise la musculatura de la espalda, los brazos y los hombros. Todos los músculos de la espalda, los brazos y los hombros deben irse aflojando más y más, más y más, profundamente.
9. Dirija la atención mental al cuello. Sienta cómo todos los músculos del cuello se sumen en un estado de profunda relajación. Todos los músculos del cuello, suaves, sueltos, sin tensión, sin rigidez.
10. Revise atentamente las distintas partes del rostro. La mandíbula inferior, ligeramente caída, floja y suelta, abandonada. Los labios, flácidos; las mejillas, blandas; los párpados, relajados, profundamente relajados; la frente y el entrecejo, alisados, sin tensión y sin rigidez.
11. Sienta todos los músculos del cuerpo flojos, sueltos, relajados; más y más flojos y sueltos, abandonados.
12. Si experimenta tensión en alguna zona del cuerpo, dirija la mente sobre ella y persevere en relajarla tanto como pueda. Todos los músculos del cuerpo deben ir siendo invadidos por una sensación de laxitud y abandono.
13. Trate de no distraerse. Continúe profundizando en la relajación.
14. Dirija la mente a la función respiratoria. Respire lenta y pausadamente. Cada vez exhale el aire, el cuerpo se relaja más y más, profundamente.
15. Durante la relajación profunda pueden, presentarse diversos síntomas (pérdida de la noción del espacio o del tiempo; sentimiento de vacío; sensación de caída; hormigueo, pesadez o liviandad, etcétera), pero no debe dejarse impresionar por ellos, ya que todos son completamente normales.
16. Relajado el cuerpo, es cada vez más fácil ir tranquilizando la mente. Puede mantenerla fija en la función respiratoria o en la sensación de relajación; puede continuar revisando el cuerpo y profundizando más y más la relajación o puede aplicar un ejercicio (la noche mental), que consiste en ir oscureciendo la mente tanto como pueda, como si el campo visual interno se volviese una pizarra o un velo negro.

Antes de abandonar el proceso de la relajación debe observar siempre los siguientes requisitos:

* Respire a pleno pulmón cinco o seis veces.
* Comience a mover lentamente las diversas partes del cuerpo.
* Extiéndase unos segundos sobre el lado derecho y estírese vigorosamente.
* Incorpórese con lentitud.
Está contraindicado abandonar la relajación de golpe.

Este es un ejercicio ideal para practicar la atencion plena o mindfullness,ya que favorece la tranquilización de todos los procesos mentales,descansa la mente,desarrolla la atención mental pura y enriquece la capacidad de toma de consciencia favoreciendo el autocontrol.

La concentracion,la paz interior y el dominio de si mismo son beneficios obtenidos de la puesta en marcha de los ejercicios del yoga.

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