Pablo Neruda frases

por | octubre 26, 2019
  • Amo el amor que se reparte en besos, lecho y pan. Amor que puede ser eterno y puede ser fugaz. Amor que quiere libertarse para volver a amar. Amor divinizado que se acerca Amor divinizado que se va.
  • Es tan corto el amor y tan largo el olvido.
  • He dormido contigo y al despertar tu boca salida de tu sueño me dio el sabor de tierra, de agua marina, de algas, del fondo de tu vida, y recibí tu beso mojado por la aurora como si me llegara del mar que nos rodea.
  • El más grande de los hombres sencillos, nuestro maestro.
  • Para mi corazón basta tu pecho, para tu libertad bastan mis alas.
  • Hay un cierto placer en la locura, que solo el loco conoce.
  • (…) De pronto mientras ibas conmigo te toqué y se detuvo mi vida: frente a mis ojos estabas, reinándome, y reinas. Como hoguera en los bosques el fuego es tu reino.
  • Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera.
  • Conocer el amor de los que amamos es el fuego que alimenta la vida.
  • Es en ti la ilusión de cada día.
  • Todo era de los otros y de nadie, hasta que tu belleza y tu pobreza llenaron el otoño de regalos.
  • El amor no se mira, se siente, y aún más cuando ella está junto a ti.
  • Para que nada nos separe, que no nos una nada.
  • Sólo con una ardiente paciencia conquistaremos la espléndida ciudad que dará luz, justicia y dignidad a todos los hombres. Así la poesía no habrá cantado en vano.
  • Por qué se me vendrá todo el amor de golpe cuando me siento triste, y te siento lejana…
  • Me gustas cuando callas porque estas como ausente, y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
  • Como pañuelos blancos de adiós viajan las nubes, el viento las sacude con sus viajeras manos.
  • Y como yo te amo, los pinos en el viento, quieren cantar tu nombre con sus hojas de alambre.
  • ¿Sufre más el que espera siempre que aquel que nunca esperó a nadie?
  • La timidez es una condición ajena al corazón, una categoría, una dimensión que desemboca en la soledad.
  • El vino abre las puertas con asombro y en el refugio de los meses vuelca su cuerpo de empapadas alas rojas.
  • Quiero hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos.
  • Estoy mirando, oyendo, con la mitad del alma en el mar y la mitad del alma en la tierra, y con las dos mitades del alma miro el mundo.
  • Mi alma nace a la orilla de tus ojos de luto. En tus ojos de luto comienza el país del sueño.
  • Si nada nos salva de la muerte, al menos que el amor nos salve de la vida.
  • Y si no das más, tan solo encuentra lo que hay en tus manos, piensa que dar amor nunca es en vano. Sigue adelante sin mirar atrás.
  • Los pájaros nocturnos picotean las primeras estrellas que centellean como mi alma cuando te amo.
  • Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos, te pareces al mundo en tu actitud de entrega.
  • ¡Cómo sabría amarte, mujer cómo sabría amarte, amarte como nadie supo jamás! Morir y todavía amarte más. Y todavía amarte más.
  • El vino mueve la primavera, crece como una planta la alegría. Caen muros, peñascos, se cierran los abismos, nace el canto.
  • Hacia tus pies resbalo, a las ocho aberturas, de tus dedos agudos, lentos, peninsulares, y de ellos el vacío de la sábana blanca caigo, buscando ciego y hambriento tu contorno de vasija quemante.
  • Amor mío, nos hemos encontrado sedientos y nos hemos bebido toda el agua y la sangre, nos encontramos con hambre y nos mordimos como el fuego muerde, dejándonos heridas. Pero espérame, guárdame tu dulzura. Yo te daré también una rosa
  • Desnuda eres tan simple como una de tus manos: lisa, terrestre, mínima, redonda, transparente. Tienes líneas de luna, caminos de manzana.
  • Yo conocí salones cenicientos, túneles habitados por la luna, hangares crueles que se despedían, preguntas que insistían en la arena.
  • ¿Cuál será la diferencia entre tener paciencia para nada y perder el tiempo?
  • Triste ternura mía, ¿qué te haces de repente? Cuando he llegado al vértice más atrevido y frio mi corazón se cierra como una flor nocturna.
  • Y cuando asomas suenan todos los ríos en mi cuerpo, sacuden el cielo las campanas, y un himno llena el mundo.
  • Me piden lo profético que hay en mí, con melancolía y un golpe de objetos que llaman sin ser respondidos hay, y un movimiento sin tregua, y un nombre confuso.
  • En un beso, sabrás todo lo que he callado

Un poco de biografia de Pablo Neruda

Pablo Neruda fue una figura clave de la cultura y política chilena del siglo XX y uno de los poetas más fecundos de la literatura chilena, latinoamericana y mundial del siglo XX.

La influencia de su vida y obra trasciende el ámbito literario, permeando todos los campos de la cultura popular y académica, irradiando la historia política y social del país y alzándose como un referente indiscutido para la creación artística contemporánea.

En 1918 publicó sus primeros poemas, «Mis Ojos» y «Primavera», en la revista Corre Vuela, uno de los primeros exponentes del periodismo moderno chileno. La poesía no fue del agrado de su padre. De ahí que ,en octubre de 1920 el joven Neftalí Reyes decidió adoptar el seudónimo de Pablo Neruda, con el fin de evitar las preocupaciones familiares y ocultar así los esperados altibajos en la precoz trayectoria de un joven poeta provinciano.

En 1971 recibió el Premio Nobel de Literatura, siendo el sexto escritor de habla hispana y el tercer latinoamericano en recibir tan importante distinción.

Pablo Neruda fallecio el 23 de septiembre de 1973, doce días después del golpe de Estado y de la muerte de su amigo el presidente Salvador Allende

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